Tipos de comunicación con nuestro familiar dependiente

Cuando dentro de nuestra familia tenemos a uno de los miembros ya sea enfermo o que requiera de cuidados, la comunicación también se ve afectada. Hoy hablaremos un poco sobre esto. Al final hay un video que te será de utilidad.


Partamos de una base simple, "es imposible no comunicarse" (postula Watzlawick en uno de sus axiomas). Todo comportamiento es una forma de comunicación.

Para que la familia logre un buen control de la enfermedad y la discapacidad es absolutamente esencial que tenga una comunicación efectiva.

Toda comunicación tiene dos opciones: transmitir un contenido y la forma en la que se expresa ese contenido (directo, ordenando o como el manejo de la autoridad informal) y marca el tono de la relación ordenada entre los participantes en la comunicación.

Las familias que se enfrentan con problemas de salud graves y prolongados, la comunicación que se deja sin aclarar o resolver tienen consecuencias patológicas o puede provocar la ruptura de las relaciones familiares. Las unidades familiares, como relaciones permanentes, estabilicen el proceso de definición de los roles del cuidado del enfermo por medio de acuerdos mutuos o reglas familiares.

Mucho depende de cómo los canales de comunicación previos a un padecimiento crónico se venían dando al interior de la familia para que, durante la crisis de la enfermedad se consoliden estos lasos o en su defecto, tengan que implementar formas de comunicación útiles para sortear los estragos de la sacudida familiar. De tal suerte que la evidencia de un padecimiento crónico discapacitante o no, en uno de los miembro de la familia va a ocasionar una nueva forma de adaptación en los integrantes de la misma. Tratarán de adaptarse a la nueva situación y según sea la relación entre ellos habrá patrones diferentes de comunicación, a saber:


- La familia es capaz de hablar de todos los temas, sin tabúes y sin obstáculos, intentando establecer una buena comunicación.

- El paciente crónico conoce el pronóstico de su enfermedad, al igual que el resto de su familia y ambos viven de forma positiva el proceso.


- La aparición de una enfermedad o crisis familiar provoca en el seno de una familia una serie de mecanismos de defensa que pueden ayudar o perjudicar en su desarrollo posterior.


- La comunicación entre el paciente la familia es prácticamente inexistente. En este comportamiento todos los miembros de la familia llegan a un acuerdo de no hablar nada sobre la enfermedad del familiar enfermo y de no comentarlo con nadie. Por supuesto este tipo de comportamiento no es para nada beneficioso.


- Los procesos de adaptación familiar frente a una situación probablemente inesperada o no programada requiere un proceso. Los cambios sociales en cuanto al rol que tradicionalmente desempeña el hombre o la mujer, la inestabilidad laboral, las migraciones etc. provocan dificultades cuando se hace necesario llevar a cabo la labor de prestar atención a un miembro enfermo, discapacitado o dependiente.

La mejor manera de ayudar a una familia a lograr rápidamente un proceso de aceptación de la enfermedad tanto de la persona que lo padece, como de su entorno familiar, es enseñarles a manejar los sentimientos de culpabilidad, enojo, desesperación e impotencia que surgen.

De esta forma podemos ir deduciendo que para controlar un éxito las enfermedades crónicas, la eficacia en la solución de problemas es fundamental. Ésta se refiere a la habilidad de la familia para así solucionar los problemas con los que se va presentando y mantener, a pesar de estos problemas, un funcionamiento familiar eficaz.

Las familias que funcionan bien no se caracterizan porque no hay problemas, sino por la capacidad para resolverlos de manera conjunta.


Las familias pueden encontrarse con dificultades para resolver los problemas como reorganizar la responsabilidad dentro de casa después de un padecimiento o los aspectos más afectivos de los problemas, como compartir la pena o temor frente a un diagnóstico. De hecho, solucionar un problema no quiere decir congelar en el tiempo un problema y ya no seguir teniéndolo, por el contrario es enfrentar la problemática que plantea una enfermedad crónica y encontrar a cada momento el apoyo familiar para resolver dichos conflictos.


Siete etapas sucesivas en este proceso:

  1. · identificar el problema,

  2. · comunicarse con las personas adecuadas acerca de éste,

  3. · elaborar un conjunto de soluciones posibles,

  4. · decidirse por una alternativa,

  5. · llevarla a cabo,

  6. · controlar para asegurarse de que es llevada a cabo y

  7. · evaluar la eficacia del proceso de solución de problemas.

Como hemos visto dependerá del tipo de comunicación que se haya establecido dentro de las familias para que el cuidado y la solución de problemas que se van presentando por el padecimiento sea cada vez más eficaz y se cargué a uno de los integrantes de la familia y al paciente en la toma de decisiones y la resolución de conflictos.



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Coordinadora de Proyectos Gerontológicos Patronato Cuajimalpa I.A.P.

Colaboradora en 

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Asesora en Gerontología en OKEIRO

Colaboradora

Mente en Forma

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