¿Estaré cuidando de la forma correcta?

"Podemos cambiar completamente nuestra vida y la actitud de la gente que nos rodea, con solo cambiar nosotros mismos" Rudolf Dreikurs






Generalmente se piensa que el motor que nos mueve a la ayuda del otro, es el amor; pero en ocasiones es la culpa, la obligación, el no saber decir que no. Y en toda esta gama de razones, nos vemos envueltos en ofrecer una ayuda que tal vez no es la que el otro pide o necesita y todo esfuerzo se ve como inútil en ese contexto.


Ayudar es un acto de servicio hacia otro ser, pero no es de acuerdo a lo que yo considero debe de ser el auxilio a brindar. Debo detenerme y considerar una serie de aspectos antes de brindar mi asistencia.


El primero y más importante es conocer las reales necesidades del otro, no las que imagino, no las que considero indispensables, no, las de la persona que me necesita y me sorprenderé al detenerme y preguntar, lo distintos que pueden ser sus requerimientos de los que yo me había figurado.


Posteriormente debo de ver mi ayuda como un servicio, generado para hacer crecer al otro. Cuando consideramos, por ejemplo, la autoridad como un servicio al otro, se deja de imponer la voluntad propia, para ver por el bien de aquel sobre el que ejerzo mi autoridad.


Si la ayuda que le voy a brindar lo va a volver más dependiente y/o limitado en sus actividades, se está perdiendo el sentido noble del servicio, que es que el otro crezca. La ayuda es para potenciar las cualidades del otro, las que todavía conserva, sobre las que se puede apoyar para salir adelante en una circunstancia determinada.


Por lo tanto es necesario que reflexiones en los siguientes puntos:


1. Si la persona a la que cuidas puede hacer las cosas, ¡déjala hacerlo! Eso es respetarla y ayudarla.

2. Si no estás segura de qué es en lo que debes ayudar, ¡pregunta!, quizás te sorprenda la respuesta.

3. Promueve que la persona a la que atiendes haga las cosas, que tome decisiones, que no se recargue en ti para todo. Aunque lleve más tiempo, siempre será mejor para ti que la dependencia no sea absoluta.

4. Para lograr lo anterior es de mucha utilidad hacer un plan de acción en donde puedas ir modificando la actitud, de la persona a la que cuidas y de ti misma, en acciones específicas.



8 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo